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1.
Sto. Domingo de Soriano, Italia.
Para
poder entender la historia de Soriano en México, tenemos que ir a Europa
en donde están las raíces de nuestra historia. Hubo una época en donde
el poder de España era tan grande, que sus dominios llegaban hasta el
sur de lo que hoy es Italia. Allí se encuentra ubicado en la punta de la
península italiana en la región de Calabria, un pequeño pueblo que se
llama Soriano y justamente allí se construyó un convento de la orden de
los dominicos.
En
1530, al fraile dominico, miembro de la comunidad de ese convento, Fray
Lorenzo Groteria, se le aparecen tres mujeres que fueron: la Sma.
Virgen, acompañada de Sta. María Magdalena y Sta. Catalina de
Alejandría. Ellas le entregan un lienzo con la imagen de Santo Domingo
de Guzmán y esta pintura es colocada en la iglesia del convento,
causando la veneración de todas las personas, atrayendo numerosas
peregrinaciones y dando renombre al convento que desde entonces se llamó
Santo Domingo de Soriano.
En 1600 conoció su mayor
esplendor se construyó un magnífico santuario con todo el esplendor de
aquella época. Los peregrinos podían quedarse hasta tres días en los
patios del enorme convento y acudían de todo el centro de Europa.
Cuando el rey de España
envió a los frailes dominicos a América y vinieron a la Nueva España,
ellos, conociendo la fama de Santo Domingo de Soriano, de Italia,
obtuvieron el permiso de ponerle ese nombre a una de las misiones que
fundaron en las estribaciones de la Sierra Gorda de Querétaro. Además,
hay otros lugares de América que llevan el nombre de Santo Domingo de
Soriano.

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2. La fundación de la misión de Santo Domingo de Soriano en México.
En diciembre de 1687 los
frailes dominicos del convento de Santiago de México, que está ubicado
atrás de la catedral, por medio de fray Luis de Guzmán con 25 familias
de indios chichimecas jonaces que eran nómadas, fundan el pueblo misión
de Santo Domingo de Soriano para civilizar y cristianizar a los indios
chichimecas jonaces. Fue entonces, cuando se empezó a construir lo que
hoy día llamamos la capilla de Santo Domingo de Soriano en la pequeña
colina y se empezó a formar el pueblo que lleva este nombre y que tuvo
como santo patrono a Santo Domingo de Guzmán.
En septiembre de 1705 el
mismo Fray Luis de Guzmán pacifica a los chichimecas de las misiones de
Nuestra Señora de los Dolores ubicada en Zimapán y de San José del
Llano, que se habían alzado en armas en contra de los españoles, y trae
entonces, para protegerla, a la imagen de la Virgen Madre de los Dolores
a la misión de Santo Domingo de Soriano, por lo que la gente le empezó a
llamar: Nuestra Señora de los Dolores de Soriano.

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3. La
llegada de la imagen de la Virgen de los Dolores transforma el pueblo de
Santo Domingo de Soriano.
Al llegar la imagen de
Nuestra Señora, es colocada en la misión de Santo Domingo de Soriano
para su culto. Se le coloca en el nicho central en donde estaba colocado
Santo Domingo y ahí permanece durante 200 años. Empieza ser visitada por
los habitantes de toda la región para encomendarse a su poderosa
intercesión. La misión se adapta, pues se le construye un camarín para
poder subir y bajar a la venerada imagen. El camarín está decorado con
la piadosa historia que narra, como fue rescatada de entre los escombros
en la incendiada misión de Maconí y trasladada a Santo Domingo de
Soriano. Las pinturas son de un pintor popular, pero tienen su valor
artístico y se pueden visitar. Como las personas que llegaban a visitar
a la Virgen subían de rodillas, se adaptaron los escalones de la entrada
a un tamaño que permitiera hacerlo fácilmente. En fin, la vida del
pueblo empezó a girar en torno al culto de la venerada imagen de Nuestra
Señora de los Dolores, venerada en la misión de Santo Domingo de
Soriano.

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4. La Misión de Santo
Domingo de Soriano y la misión de San Francisco Tolimanejo (hoy Colón)
se unen en una sola Parroquia.
En diciembre de 1748,
Fray Manuel Domínguez entrega la misión de Santo Domingo de Soriano,
pues los dominicos dejan la misión que tenían a su cargo y la entregan
al clero diocesano de la diócesis de México. Así pues, es erigida
parroquia la antigua misión y es nombrado párroco el Pbro.
Bachiller José Diana y es gobernada por el Sr. Obispo
de la ciudad de México. En abril de 1956 el Pbro. Br. José Diana
traslada la sede de la parroquia de Santo Domingo de Soriano a la
Iglesia de San Francisco de Tolimanejo , hoy Colón, y desde entonces el
titular de la parroquia es San Francisco de Asís.
En julio de 1796: El
párroco Pbro. Bachiller Francisco Antonio Coronel restaura el templecito
de Santo Domingo y se declara a las plantas de la Bienaventurada Virgen
Madre.
Entre los años 1761 a
1796: Fray Juan Guadalupe Soriano, franciscano dieguino que vivía en el
convento de Bucareli, fomenta a su paso en los pueblos, la devoción a la
venerada imagen de la misión de Santo Domingo de Soriano. Erróneamente,
algunos historiadores pensaron que de su apellido había tomado el nombre
la Virgen de los Dolores, pero no fue así.
Los sucesivos párrocos
atienden el culto de multitud de peregrinos que acuden a Soriano.
Destacan entre ellos: Pbro. José Ortega en los años de 1781 a 1795,
Pbro. José María de la Blanca en los años de 1820 a 1830, Pbro. José
Ordaz y León en los años de 1851 a 1856.
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5. Debido al aumento del culto a la Santísima Virgen se construye un
nuevo templo.

El párroco Pbro.
Bachiller Román de la Vega, que ya estaba instalado en Tolimanejo, pues
ya hacía años que se había trasladado la sede parroquial al templo de
San Francisco, con sus feligreses y devotos de la Santísima Virgen,
edifican el nuevo templo en los años de 1880 a 1890. Ponen la primera
piedra el 19 de marzo de 1880, viernes de Dolores.
En 1912 el Sr. Pbro.
Cura Nazario Guerrero dedica el templo. El 18 de marzo de 1912, lo
bendijo solemnemente el Iltmo. y Rdmo. Sr. Dr. D. Manuel Rivera IV
Obispo de esta diócesis de Querétaro.. Hay que pensar lo heroico del
amor a la Santísima Virgen, de todas las personas que contribuyeron
física y económicamente a la construcción del nuevo templo, pues es
monumental y la visión futurista de los sacerdotes que los construyeron
fue muy grande; el altar de mármol de Carrara fue traído de Italia y
trasladado en lomo de mula hasta Soriano.
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